La planeación participativa es el espacio donde ciudadanos y comunidades pueden influir en las decisiones de EPM: qué políticas impulsar, qué programas desarrollar y qué proyectos priorizar según las necesidades reales del territorio.
El presupuesto participativo permite que la ciudadanía decida, junto con el gobierno, cómo se asignan parte de los recursos públicos a proyectos prioritarios. De acuerdo con la Ley 1757 de 2015, EPM no está obligada a aplicar este mecanismo, pero promueve la planeación participativa como forma de involucrar a la comunidad en sus decisiones.