EPM monitorea de forma permanente sus embalses de generación de energía
- Fecha de publicación
- 2026-02-19 00:00
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- Los embalses de EPM operan de manera normal en atípica temporada de lluvias.
- Con los embalses, Colombia cuenta con lo que puede denominarse “baterías naturales y limpias” de almacenamiento energético.
- Los embalses no solo generan electricidad, sino que estructuran ecosistemas productivos, fortalecen la infraestructura local y aportan estabilidad económica a comunidades enteras.
Medellín, jueves 19 de febrero de 2026 (@EPMestamosahi) | La matriz hidroeléctrica constituye el pilar del sistema eléctrico colombiano y representa una ventaja comparativa estratégica en el contexto de la transición energética global. EPM opera de manera responsable sus embalses para generar la energía que requiere el país para su desarrollo y los colombianos para su bienestar.
Las centrales de generación de energía de EPM operan con total normalidad y dentro de los parámetros establecidos. En las actuales condiciones atípicas de lluvias, la única de las centrales que está con vertimientos controlados y seguros es Hidroituango.
Las descargas de Hidroituango se encuentran en promedio en 1.600 metros cúbicos por segundo, sumando la descarga del caudal turbinado luego de generar energía por las cuatro unidades de generación y el vertedero por ambos canales. Este es un caudal relativamente bajo en condiciones de lluvias y cercano al caudal medio del río Cauca para esta época, por lo que se considera dentro de las condiciones habituales de operación.
La Cifra
En 2025, las hidroeléctricas atendieron el 81% de la demanda nacional de energía, lo que permitió que el precio de bolsa fuera de 241 COP/kWh, un valor muy inferior al registrado en 2024, cuando se presentó el fenómeno de El Niño.
A propósito de la atípica temporada de lluvias, el siguiente es un abecé sobre los embalses, su operación, monitoreo y seguridad:
1. ¿Qué es un embalse?
Un embalse es un lago artificial creado mediante la construcción de una presa sobre un río. Su objetivo principal es almacenar grandes cantidades de agua para diversos usos, entre ellos la generación de energía hidroeléctrica, el abastecimiento de agua potable, el riego agrícola y el control de crecientes. Además, los embalses permiten regular el flujo de agua durante épocas lluviosas y secas, lo que es vital para el manejo de recursos hídricos.
2. ¿Por qué es fundamental la operación eficiente de los embalses?
Una operación adecuada garantiza que el embalse cumpla con sus múltiples funciones y prevenir riesgos para las comunidades y ambiente. Por ejemplo, durante temporadas de lluvias intensas, los embalses pueden ayudar a controlar el exceso de agua y prevenir inundaciones. También, facilitan una distribución sostenible del agua en el tiempo, especialmente en contextos de cambio climático, y optimizan la generación de energía y la seguridad hídrica.
3. ¿Cómo contribuyen los embalses a enfrentar el cambio climático?
El cambio climático está provocando patrones de lluvia más extremos y crecientes más frecuentes. Los embalses juegan un papel estratégico, ya que permiten acumular agua en épocas de abundancia y liberarla de forma controlada cuando es necesario. Esto ayuda a mitigar los efectos de sequías e inundaciones extremas, reduce riesgos para las poblaciones y permite que haya disponibilidad de agua para diferentes usos, incluso en condiciones climatológicas adversas.
4. ¿Cómo operan los vertederos en los embalses?
Los embalses disponen de estructuras hidráulicas, como el vertedero, para evacuar excedentes de agua cuando el nivel del embalse supera un umbral predefinido.
Hay dos tipos principales de vertederos:
- Con compuertas: permiten una regulación activa del flujo del agua, lo que facilita una descarga gradual y controlada según las condiciones del río y las necesidades del sistema.
- De flujo libre: comienzan a verter automáticamente cuando el embalse llega a su nivel máximo. Aunque no tienen compuertas, también cumplen una función fundamental, porque permiten liberar agua de forma continua.
5. ¿Cómo se gestionan los embalses en temporadas de lluvias intensas?
Cuando hay lluvias significativas, el volumen de agua en los embalses puede crecer rápidamente. Para garantizar la seguridad de la presa y la minimización de impactos aguas abajo, se realiza un monitoreo técnico continuo de variables como el nivel del embalse, el caudal de los ríos y la previsión meteorológica. En embalses con vertederos compuertas, se ajustan estas de forma gradual. En los de flujo libre, el diseño permite que el agua se libere automáticamente. Todo este proceso se coordina entre el centro de control de generación, las centrales y los equipos técnicos de EPM.
6. ¿Cómo se sabe cuándo un embalse ha alcanzado su capacidad máxima?
Cada embalse tiene un volumen de almacenamiento máximo definido por su diseño técnico. Para conocer el estado del embalse, se utilizan sensores de nivel, sistemas automáticos y monitoreo en tiempo real. Estos sistemas permiten saber cuándo se está cerca del límite, y tomar decisiones rápidas para activar vertederos, ajustar compuertas o modificar la operación de las turbinas para liberar agua de forma segura.
7. ¿Qué beneficios ofrecen los embalses?
Tener estas estructuras de almacenamiento de agua implica múltiples ventajas: se garantiza el abastecimiento de agua en épocas secas y en época de lluvia mejora el rendimiento de las centrales hidroeléctricas al tener más caudal disponible para generar energía limpia.
Los embalses constituyen infraestructuras estratégicas dentro de la gestión integral de las cuencas hidrográficas y el desarrollo sostenible del territorio. También, aportan significativamente al manejo de residuos en las cuencas, al permitir el confinamiento, extracción y manejo de los residuos transportados por los ríos que de lo contrario llegarían a otros ecosistemas acuáticos aguas abajo sin ningún manejo.
De igual manera, favorecen la retención y atenuación de contaminantes, contribuyendo a mejorar la calidad del agua durante su tránsito a través del cuerpo de agua. Los embalses prestan servicios ecosistémicos que benefician a las comunidades locales, fortalecen la resiliencia de las cuencas y contribuyen a la sostenibilidad ambiental y social de las regiones donde se ubican.
8. ¿Por qué es clave el monitoreo técnico continuo en los embalses?
El monitoreo permite tomar decisiones rápidas y seguras. EPM vigila constantemente variables como las lluvias, el nivel de los ríos, el almacenamiento de los embalses y el caudal entrante y saliente. Esta información permite anticipar escenarios de riesgo, como crecientes, y ajustar la operación para proteger tanto a las poblaciones como la infraestructura. Gracias a esta vigilancia, se puede prevenir desastres y garantizar un funcionamiento eficiente del sistema hídrico.
9. ¿En qué consiste el monitoreo que se realiza a los embalses y presas?
En los embalses el monitoreo hidrológico se realiza con instrumentos especializados que permiten estimar los caudales que ingresan, los caudales vertidos y/o generados, la información del nivel del embalse y las lluvias en la zona. Esta información es recolectada, en general, con una resolución de 15 minutos, lo que posibilita tener un seguimiento continuo de las condiciones hidrológicas en la cuenca y la evolución del nivel de los embalses.
En las presas, se observa su comportamiento para detectar posibles cambios que puedan afectar su estabilidad o seguridad. Para esto se utilizan sensores para medir parámetros fundamentales como: filtraciones, deformaciones y presiones de agua. También se hacen inspecciones visuales periódicas que permiten confirmar su estado o detectar anomalías. Toda esta información permite tomar decisiones oportunas y prevenir fallas.
Para tener en cuenta
Para el caso de la central Hidroituango, la medición en el cauce del río Cauca se monitorea desde la estación La Virginia, en Risaralda, desde donde con 40 horas de antelación, es posible analizar las variables para tomar acciones preventivas en el embalse y en las descargas.
10. ¿Qué tecnologías utiliza EPM en el monitoreo?
EPM emplea diversas tecnologías, entre ellas, sensores que permiten obtener información confiable sobre los procesos físicos en estas estructuras. Los datos recolectados se transmiten desde las estaciones ubicadas en campo hacia las oficinas de EPM mediante enlaces satelitales y/o conexión a internet, lo que permite contar con información en “tiempo casi real” para su análisis y toma de decisiones.
La medición del nivel de los embalses se lleva a cabo principalmente con sensores de radar, una tecnología de no contacto que ofrece precisión y seguridad. En casos especiales, como los embalses Miraflores y Porce III, se utilizan sondas sumergidas que registran la presión de la columna de agua, adaptándose así a las particularidades de cada sitio. Las señales eléctricas generadas por estos sensores son recibidas por equipos denominados dataloggers, que las interpretan y las transforman en reoregistros expresados en unidades de ingeniería, como la cota
de nivel del embalse en metros sobre el nivel del mar.Para garantizar la disponibilidad de la información, se emplean diversas tecnologías de telecomunicaciones, como fibra óptica, enlaces satelitales, radioenlaces dedicados y comunicaciones celulares. En el caso de la central Hidroituango, su Centro de Monitoreo Técnico (CMT) es uno de los más completos del mundo para hidroeléctricas. Funciona 24/7, durante todo el año, y supervisa 3.600 instrumentos instalados a lo largo de las obras principales y la zona de influencia.
El dato
Embalses más allá de la generación de energía
La importancia de las hidroeléctricas para EPM trasciende el ámbito empresarial. En territorios como Guatapé, el embalse ha dinamizado las actividades turísticas, comerciales y de servicios, convirtiéndose en ejes de desarrollo económico regional.
Los embalses no solo generan electricidad, sino que estructuran ecosistemas productivos, fortalecen la infraestructura local y aportan estabilidad económica a comunidades enteras. En este sentido, la hidroelectricidad articula seguridad energética nacional con desarrollo territorial.