El nuevo cementerio Nutabe es una realidad
- Fecha de publicación
- 2026-06-10 00:00
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- EPM acompañó la culminación y puesta en funcionamiento del nuevo cementerio comunitario, como parte de los compromisos protocolizados en la consulta previa de Hidroituango
- El cementerio, de 2.000 m², fue diseñado a partir de talleres de imaginarios concertados con la comunidad y construido por ella misma mediante procesos de contratación social
- La entrega simbólica y el inicio de su uso comunitario se realizó mediante una ceremonia que integró expresiones espirituales y culturales de la comunidad Nutabe
Medellín, martes 9 de junio de 2026 (@EPMestamosahi) | Con profundo respeto, EPM acompañó la entrega y puesta en funcionamiento del nuevo cementerio de la comunidad indígena Nutabe, ubicado en vereda Los Galgos, municipio de Ituango, en el Norte de Antioquia. Esta infraestructura hace parte de los compromisos protocolizados durante el proceso de consulta previa adelantado dentro del Proyecto Hidroeléctrico Ituango.
El cementerio fue diseñado mediante talleres participativos de imaginarios, concertados con la comunidad, y cuenta con oratorio, 51 bóvedas, 234 osarios construidos en mampostería, 127 espacios para tumbas en tierra, senderos en material granular, cerramiento en malla eslabonada y zonas de ornamentación. La infraestructura, con un área aproximada de 2.000 m², fue construida por la propia comunidad mediante procesos de contratación desarrollados durante la implementación de los acuerdos de consulta previa.
El proceso, que alcanzó un hito el pasado sábado 6 de junio con la entrega y puesta en funcionamiento del nuevo cementerio comunitario, se inició en 2017 cuando EPM, a través de Integral S.A., contrató al Laboratorio de Osteología Antropológica y Forense de la Universidad de Antioquia (LOAF), coordinado por la doctora en antropología y profesora Timisay Monsalve Vargas.
Esta labor incluyó la exhumación, resguardo y posterior traslado de los 183 restos óseos que se encontraban sepultados en el antiguo cementerio de la comunidad indígena Nutabe de Orobajo, jurisdicción del municipio de Sabanalarga, en el Occidente de Antioquia, territorio que posteriormente fue inundado durante el proceso constructivo del embalse de la central Hidroituango.
“Este camino que nos ha traído hasta la vereda Los Galgos, en Ituango, donde hoy se consolida este espacio comunitario en el que la comunidad Nutabe ha venido reconstruyendo progresivamente sus condiciones de vida y permanencia territorial, ha sido plenamente concertado en los términos definidos durante la consulta previa. Lo hemos recorrido cumpliendo la normatividad aplicable y, sobre todo, con profundo respeto por las tradiciones de la comunidad y por la dignidad de los restos óseos que fueron exhumados y resguardados durante todos estos años por el Laboratorio de Osteología Antropológica y Forense de la Universidad de Antioquia, institución con amplio respaldo científico y técnico para el desarrollo de este tipo de procesos”, expresó Juan Fernando Morales Villa, jefe Ambiental y Social Proyecto Ituango (E).
Con la veeduría Nutabe
Desde el inicio, el diálogo abierto y permanente entre la comunidad Nutabe y EPM fue fundamental para adelantar las labores de exhumación, resguardo y traslado de los restos óseos desde cementerio comunitario de Orobajo hacia las instalaciones del Laboratorio de Osteología Antropológica y Forense de la Universidad de Antioquia. Este proceso contó con el acompañamiento constante de la comunidad, representada especialmente por Abelardo David, guardia mayor Nutabe, cuya participación permitió mantener la confianza, la trazabilidad y el respeto por las decisiones culturales y comunitarias asociadas al manejo de los restos óseos.
De acuerdo con la información aportada por la comunidad, y las verificaciones institucionales adelantadas durante el proceso, los restos trasladados correspondían a integrantes de la comunidad y habitantes de las veredas vecinas históricamente inhumados en el cementerio comunitario de Orobajo. Frente a los hechos asociados al conflicto armado ocurridos en la región, las verificaciones realizadas indicaron que las personas fallecidas en la masacre de Orobajo, en 1998, habían sido trasladadas e inhumadas en su momento en el municipio de Sabanalarga.
Desde la exhumación, realizada por el equipo profesional del Laboratorio de Osteología Antropológica y Forense de la Universidad de Antioquia, aplicando los protocolos técnicos para la preservación de las piezas esqueléticas, se implementó una codificación individual orientada a garantizar la trazabilidad de los restos óseos durante todo el proceso. Posteriormente, se desarrollaron labores especializadas de limpieza, análisis osteológico y caracterización básica, incluyendo estimaciones de edad y sexo, así como su almacenamiento y resguardo temporal mientras avanzaba la construcción del nuevo cementerio comunitario. Todo ello contó con acompañamiento y veeduría permanente de la comunidad, representada, como ya se había expresado, especialmente por Abelardo David, guardia mayor Nutabe, quien realizó visitas periódicas al laboratorio ubicado en Medellín y acompañó directamente las distintas etapas del manejo y custodia de los restos óseos.
Durante el análisis osteológico adelantado por el Laboratorio de Osteología Antropológica y Forense de la Universidad de Antioquia, 14 restos fueron objeto de revisión por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en atención a observaciones técnicas relacionadas con posibles lesiones perimortem, entendidas como afectaciones óseas ocurridas alrededor del momento de la muerte.
Los Nutabe, como autoridad respecto a su cementerio, avanzan en el proceso orientando a la devolución de los 14 restos objeto de revisión, con el propósito de permitir su destinación final, conforme a sus usos y costumbres, en el nuevo cementerio indígena comunitario.
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- Fotografía panorámica del nuevo cementerio de Nutabe