Mitos sobre el Gas Natural Vehicular


  

¿Si elijo GNV, tengo que usarlo siempre?

En caso de que tu vehículo tenga instalado el sistema de GNV, este podrá funcionar con ambos combustibles, GNV o gasolina. En los equipos de última generación, solo basta con oprimir un botón para pasar de GNV a gasolina o viceversa en cualquier momento.


¿Qué pasa con la potencia de los vehículos?

Los vehículos a gasolina a los que se les ha instalado el sistema de GNV tienen una pequeña pérdida de potencia cuando operan con gas natural (entre el 7% y el 12% aprox.). Para las condiciones convencionales de uso de vehículos (tráfico en horas pico y límites de velocidad de 60 km/h o 80 km/h) esto no representa una gran diferencia.


¿Cómo se comportan los cilindros en caso de un accidente?

Un cilindro de gas presurizado constituye probablemente el componente más firme del vehículo. Vehículos que han sido totalmente destruidos en colisiones muestran el cilindro de gas intacto, como único componente discernible, por lo que se puede afirmar que es improbable que los cilindros se rompan con el impacto de una colisión. Hasta la fecha, podemos decir que es poco probable que se genere fuego como consecuencia de las filtraciones de un cilindro.


¿El GNV daña las culatas?

El Gas Natural Vehicular no las daña. Como en cualquier vehículo las culatas se dañan si el motor se repara con repuestos de regular calidad.


¿Qué tan significativo es el ahorro con GNV con respecto a la gasolina?

Los ahorros oscilan entre el 45% y el 55% dependiendo de si se compara con gasolina corriente o extra.


¿Es cierto que el GNV acorta la vida de los motores?

Todo lo contrario. Las propiedades del aceite lubricante del motor se mantienen en mejores condiciones por más tiempo y por ende, la vida útil de pistones, camisas, anillos, etc.


¿El uso del GNV es peligroso?

El GNV tiene un menor rango de inflamabilidad que la gasolina y como es más liviano que el aire, en caso de un eventual escape, éste se disipa rápidamente hacia la atmósfera.